Vida de legado

Invitando la presencia de Dios

Muchas veces cuando pensamos en incorporar la presencia de Dios a nuestras vidas diarias pensamos que vamos a tener que vivir una vida muy “espiritual” y solemne. A menudo creo que tenemos la idea que para que Dios pueda ser parte de nuestras vidas diarias tendremos que orar muchas horas y ser muy religiosos. Pero la constante presencia de Dios es algo que puede estar presente en cada aspecto de nuestras vidas y a cada hora. No es algo difícil, cansado ni tedioso. Únicamente tenemos que invitar a Dios a invadir nuestras vidas y podemos aprender a hacer esto de muchas maneras prácticas.

4 Estén siempre llenos de alegría en el Señor. Lo repito, ¡alégrense! 5 Que todo el mundo vea que son considerados en todo lo que hacen. Recuerden que el Señor vuelve pronto.

6 No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. 7 Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús. 8 Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza. 9 No dejen de poner en práctica todo lo que aprendieron y recibieron de mí, todo lo que oyeron de mis labios y vieron que hice. Entonces el Dios de paz estará con ustedes.

Filipenses 4:4-9 NTV

Estas son algunas de las palabras que Pablo les escribió a los filipenses (ciudadanos de Filipos). Aquí puedo encontrar varias maneras en que podemos invitar la presencia de Dios a nuestras vidas diarias, y además podremos experimentar su paz.

  1. Alegrándonos – El gozo en medio de circunstancias difíciles viene cuando habitamos en la presencia de Dios.
  2. Orando por todo – Puedes hablar con Dios sobre todo, no importa qué tan insignificante parezca. ¡Dios quiere escuchar tu voz y quiere que le cuentes todo!
  3. Siendo agradecidos – Puedes empezar por agradecer por tus alimentos cada que comes.
  4. Pensando en todo lo que Dios es – Podemos pensar en lo verdadero, lo honorable, lo justo, lo puro, lo bello y lo admirable. ¡Todas éstas son características de quién es Dios!
  5. Meditar (leer, estudiar) en la palabra de Dios

Otras maneras en las cuales creo que podemos invitar a Dios en nuestras vidas diarias serían:

  1. Poniendo música y adorando a Dios
  2. Tomando tiempo para sentarnos en la presencia de Dios y simplemente estar quietos
  3. Leer un devocional
  4. Tener un día de campo con Dios (Sí, ¡lo podemos hacer!)
  5. Escribirle una carta a Dios
  6. Honrando a Dios con lo que vemos en la tele, YouTube, Instagram e incluso cuidando a qué personas seguimos en nuestras redes sociales y lo que publicamos.

Estas son algunas pocas ideas de cómo podemos invitar a Dios de maneras muy prácticas y sencillas en nuestras vidas diarias. Estar consientes de quién es Dios y de Su presencia es una gran parte de vivir una vida de legado. ¿Por qué? ¡Porque nosotros cargamos la presencia de Dios a dondequiera que vamos!

Declaración

Gracias, Dios, porque tu presencia está conmigo todo el tiempo. Yo te pido que hoy abras mis ojos otra vez a todo lo que estás haciendo en mí y a mi alrededor cada día. Ayúdame a dejar que tu presencia llene cada aspecto de mi vida.

Acción

Elige alguna de las actividades/sugerencias que di en la lista de arriba y luego ponla en práctica. Ejemplo: hoy toma tiempo para escribirle una carta a Dios, haz una lista de cosas por las cuales estás agradecido, haz un día de campo únicamente tú y Dios, etc.

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