Vida de legado

¿Cuál es nuestra herencia en Cristo?

Lectura

Efesios 1:4-5 NTV:

Incluso antes de haber hecho el mundo, Dios nos amó y nos eligió en Cristo para que seamos santos e intachables a sus ojos. 5 Dios decidió de antemano adoptarnos como miembros de su familia al acercarnos a sí mismo por medio de Jesucristo. Eso es precisamente lo que él quería hacer, y le dio gran gusto hacerlo.

Efesios 1:11 NTV:

Es más, dado que estamos unidos a Cristo, hemos recibido una herencia de parte de Dios, porque él nos eligió de antemano y hace que todas las cosas resulten de acuerdo con su plan.

Hebreos 12:28-29 NTV:

Ya que estamos recibiendo un reino inconmovible, seamos agradecidos y agrademos a Dios adorándolo con santo temor y reverencia, 29 porque nuestro Dios es un fuego que todo lo consume.

Refexión

Una vez que somos parte de la familia de Dios, el legado que recibimos es una herencia incorruptible e inquebrantable. Dios nos amó tanto desde antes de la fundación del mundo. Cuando todavía éramos imperfectos, Él nos amó y escogió adoptarnos como miembros de su familia por medio de la sangre de Jesucristo. Esto le dio gran gusto. Imagínate, el hecho de que tú y yo lleguemos a ser parte de la familia de Dios le trae gozo. Ahora, unidos con Cristo, hemos recibido una herencia de parte de Dios, porque Él nos eligió cuando nadie más nos había elegido. Dios utiliza todo para nuestro bien y Él hace que todas las cosas resulten de acuerdo a Su plan.

Nuestra herencia, nuestro legado, es un reino inconmovible. Dios nos ha consumido con su Espíritu y ahora tenemos su promesa de ser parte de un reino sin fin. Tenemos acceso a un mundo sobrenatural. Como ciudadanos de este reino, tenemos acceso a la presencia de Dios, a la paz, al gozo, al amor, la paciencia, sanidad, provisión e incluso tenemos el poder de declarar lo que Dios mismo dice antes de que lo podamos ver. Como sus hijos, nos ha entregado una identidad fundamentada en Él. ¡Dios es asombroso! Nuestra herencia es inconmovible. Dios nos ha entregado el poder de hacer que este mundo cambie radicalmente. Podemos cambiar vidas, reformar ciudades, e incluso transformar la cultura. El propósito de nuestra herencia es traer el reino de Dios aquí a la tierra. Y por medio del poder del Espíritu Santo lo podemos hacer.

Nuestro legado no terminó con la Biblia. Nuestra historia no termina cuando nuestros padres mueran. Nuestra herencia no debe terminar cuando nosotros vayamos al cielo. Éste es un legado que es pasado de generación en generación. ¡Y hemos sido invitados a ser parte de esto! ¿Qué puedes hacer tú para traer avivamiento a la tierra y pasar este legado a otros?

Declaración

Gracias,Dios, porque me has elegido para ser parte de tu familia. Hoy, yo recibo el legado que me has entregado y recibo todas tus promesas para mí. Ayúdame a traer tu presencia aquí a la tierra y a hacer que tu reino sea establecido a dondequiera que yo vaya.

Acción

Esta semana, busca maneras prácticas en las cuales puedes compartir el legado que Dios te ha dado y busca formas para compartir tu testimonio.

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