Vida de legado

Nuestra identidad en Cristo

Lectura

2 Pedro 1:4 NTV: y debido a su gloria y excelencia, nos ha dado grandes y preciosas promesas. Estas promesas hacen posible que ustedes participen de la naturaleza divina y escapen de la corrupción del mundo, causada por los deseos humanos.

Reflexión

Como hijos de Dios tenemos muchos beneficios. Tenemos el beneficio de saber quienes somos y podemos descubrir todo el poder que nos ha sido entregado. Una vida sobrenatural con acceso a la presencia de Dios es nuestra herencia, nuestro legado. Como mencioné la semana pasada, una vez que somos hijos de Dios, tenemos acceso a su trono y podemos traer su presencia (sus milagros, y poder) aquí a la tierra. Tenemos acceso al mundo sobrenatural. Ya no estamos inconscientes del mundo espiritual a nuestro alrededor, porque tenemos al Espíritu Santo viviendo dentro de nosotros.

  • Somos hijos de Dios – Juan 1:12; Efesios 1:5
  • Somos aceptados por Dios – Romanos 15:7 NTV
  • Somos escogidos – 1 Pedro 2:9 NTV; 1 Tesalonicenses 1:5
  • Somos sacerdotes del Rey – 1 Pedro 2:9 NTV
  • Somos una nación santa – 1 Pedro 2:9 NTV
  • Somos posesión exclusiva de Dios – 1 Pedro 2:9 NTV
  • Somos herederos – 1 Pedro 1:4 NTV; Efesios 1:11
  • Somos ciudadanos del cielo – Filipenses 3:20
  • Somos perdonados – 1 Juan 2:12
  • Somos libres del pecado – 1 Timoteo 2:6 NTV
  • Somos amados – Juan 15:9; Romanos 8:37
  • Somos vencedores, tenemos la victoria – Romanos 8:37; 1 Corintios 15:57
  • Somos creados conforme a la imagen de Dios – Génesis 1:26-27
  • Somos la obra maestra de Dios – Efesios 2:10 NTV; Salmo 139:14

Esto es lo que Dios piensa de nosotros. Él piensa en quiénes somos cuando aceptamos a Cristo. Es nuestra identidad en Él. Dios nos escogió desde antes de nacer, Él nos creó, nos formó, y nos amó. Dios nos perdonó y nos hizo herederos junto con Jesús. Somos parte de un plan eterno creado por Dios. Ahora somos parte de un legado que será pasado de generación en generación. Puede que tus padres te hayan enseñado sobre este legado que tienes, pero a lo mejor es la primera vez que lo escuches. Si este es el caso, ahora tú puedes comenzar un legado que va a ser pasado de generación en generación. ¡Imagínate qué hermoso sería si tus hijos y tus nietos siempre supieran quiénes son porque tú decidiste vivir una vida de legado!

Dios quiere hacer cosas grandes en ti y a través de ti, pero necesitas tomar posesión de tu herencia. Para vivir una vida de legado, primero debes saber quién eres y de quién eres. No olvides tu identidad y tu herencia. 

Declaración

Dios, yo creo lo que tú dices de mí. Sé que soy elegido, amado, y especial. Yo decido creer la verdad que tú hablas sobre mí. Hoy yo declaro todas tus promesas sobre mi vida y reconozco que mi identidad proviene de ti.

Acción

Cada día esta semana escribe una cosa que Dios dice sobre ti.

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