Encuentros radicales

Jesús te conoce

Lectura

Lucas 22:61 RVR1960:

El Señor se volvió y miró directamente a Pedro. Entonces Pedro se acordó de lo que el Señor le había dicho: “Hoy mismo, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.”

Hechos 3:4-5 RVR1960:

Pedro, con Juan, mirándolo fijamente, le dijo: –¡Míranos! 5 El hombre fijó en ellos la mirada, esperando recibir algo.

Reflexión

Creo que uno de los deseos más grandes que tenemos como humanos es ser conocidos y amados. Nos gusta que alguien piense en nosotros y nos pregunte cómo estamos. Nos gusta que haya personas que no solo nos ven, sino nos conocen y saben quiénes somos. Como humanos queremos ser vistos, reconocidos y apreciados. Pero muchas veces nos encontramos solos y pensamos que no hay nadie que nos conoce o aprecia por quienes somos.

Cuando Pedro negó a Jesús y luego se acordó de lo que Jesús le había dicho, me imagino que se sentía de lo peor. Acababa de negar a la persona que en verdad lo conocía y había estado con Él por los últimos tres años. ¡Pedro había negado conocer a su mejor amigo! Pero en medio de esto, Jesús volteó y lo miró. Piensa un momento conmigo; Jesús había sido traicionado, abandonado por sus amigos, golpeado brutalmente y acusado falsamente. Había pasado toda una noche sin dormir. Y a pesar de Su propio dolor y sufrimiento, Él tomó tiempo para voltear a ver a su amigo cuando le negó. No creo que Jesús lo hizo para que Pedro se sintiera peor. Creo que Jesús lo hizo porque en Su gran amor, Él le quería decir a Pedro que todavía lo veía, todavía lo conocía y lo amaba. Pase lo que pase, Jesús te ve. Él te conoce y Él te ama.

Otro ejemplo de este amor lo podemos ver en Hechos. Pedro, ahora un hombre transformado completamente por el amor que Jesús le mostró, está junto con Juan en camino al templo. A la entrada encuentran a un hombre cojo, y fijando la mirada en él, Pedro le dice: “No tengo oro ni plata, pero lo que tengo te doy. Levántate en el nombre de Jesús!” Con el mismo amor que Jesús había visto a Pedro, ahora Pedro ve a este hombre cojo y le muestra que Dios lo ama, lo conoce y tiene importancia para él.

Este es el amor que Dios tiene hacia ti. En los momentos cuando piensas que nadie te conoce, nadie te ve y no eres importante, Dios voltea a verte. ¡Él te ve! Dios te conoce. Cada parte de tu vida, tanto tu pasado como tu presente y futuro, Él ve y conoce. Dios sabe los deseos de tu corazón y Él toma el tiempo para cada día voltear a ti y verte.

Declaración

Hoy yo volteo a verte Dios, porque sé que tú me ves. Yo decido encontrar tu mirada mientras derramas tu amor sobre mí. Sé que no hay nada que me puede separar de tu amor. Ni lo alto, ni lo profundo, ni mi pasado me pueden separar de ti. Sé que me ves y hoy yo volteo a ver y contemplar tu presencia. ¡Gracias por conocerme y por verme! Gracias porque me conoces completamente, incluso conoces cada error, y aun así me amas. Hoy yo decido volver hacia ti y amarte porque tú me amaste primero.

Acción

Pasa tiempo hoy en privado disfrutando de la presencia de Dios. Puedes adorarlo, poner música, o simplemente estar en silencio. Pero toma el tiempo de encontrar Su mirada y disfrutar de Su amor por ti.

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